Una buena autoestima está asociada con el bienestar, y no aparece y desaparece, sino que se construye. ¡Y tú también eres capaz de hacerlo!
Muchas veces, debajo de una autoestima pobre hay un autoconcepto desajustado y creencias disfuncionales que impiden a la persona valorarse de una forma positiva (“no valgo para eso”, “cuando me conozcan no me van a querer”, “no soy capaz” o “no hago lo suficiente”).
Puedes aumentar tu autoestima aprendiendo herramientas que te ayuden a aumentar la seguridad en ti misma o en ti mismo en tu vida cotidiana. La estrategia que seguiremos en terapia será la de detectar qué miedo u obstáculo te frena para conseguir lo que quieres o lo que necesitas y con el tratamiento psicológico nos centraremos en neutralizarlo.
Estos pensamientos suponen un boicot constante que vuelven a la persona insegura y con dificultad para tomar decisiones, lo que la llevan a compararse con otras personas que consideran mejores y a infravalorarse de forma injusta. También tienen dificultades para reconocer sus logros y sus puntos fuertes, ya que se destacan los débiles y son pesimistas con sus capacidades y habilidades. Pero recuerda que esto sólo está en tu pensamiento, y podemos trabajarlo en terapia.
La inteligencia emocional es la habilidad para detectar y saber gestionar las emociones propias y ajenas. Alegría, miedo, ira, sorpresa, asco, tristeza… ¿Sabes qué tienen en común? ¿Y qué las diferencia entre sí y de otras emociones?
Si crees que te cuesta reconocer tus emociones, o aunque sepas cómo te estás sintiendo no sabes muy bien qué hacer con eso, podemos trabajar en terapia especializada tu conocimiento emocional y el aprendizaje de una respuesta emocional adecuada a lo que te ocurre.
Desarrollar una inteligencia emocional saludable te permite alcanzar una vida más plena, aumentando tu bienestar tanto contigo mismo como con las personas que te rodean: tu familia, tu pareja, tus amistades, en el trabajo… Siempre es un plus.
Puede parecer difícil, pero las habilidades sociales se pueden aprender en terapia con un psicólogo o psicóloga especialista. Desarrollar y potenciar habilidades sociales básicas y complejas te ayuda a comunicarte mejor y hacerte entender, a relacionarte mejor contigo y con los demás, y te ayuda a integrarte mejor en un grupo y en la sociedad.
Podemos aprender, entre otras habilidades, a:
Poner límites o decir que NO (es la que más encuentro que cuesta!)
Escuchar activamente y mostrar interés por lo que dicen otras personas
Agradecer
Expresar una opinión propia y convencer a otras personas
Dar y seguir instrucciones
Iniciar y mantener una conversación fluida
Pedir ayuda
Ser psicóloga especialista en psicología del deporte me permite aportar un punto diferenciador en el tratamiento psicológico que realizo, puesto que este enfoque no se centra únicamente en que la persona recupere un bienestar perdido o no encontrado, sino también en detectar y desarrollar las habilidades, características y aptitudes que la persona ya tiene, y potenciarlas para ayudarle a conseguir sus objetivos (deportivos y no deportivos).
Algunos de los aspectos clave que podemos trabajar en la terapia para potenciar tu rendimiento son, entre otros:
Gestión de la ansiedad y la presión asociada al deporte
Establecimiento de una rutina precompetitiva
Manejo del estrés y de la activación conductual
Gestión de pensamiento en todas las fases deportivas, entrenamiento y competición
Detección y diferenciación de tu motivación intrínseca y extrínseca
Carreras duales o dificultad para complementarlas
Establecimiento adecuado de expectativas y objetivos (un objetivo no es una meta!)
Aprender a conseguir una gestión emocional adecuada
Si no eres deportista, no te preocupes porque también podemos utilizar este enfoque en tu terapia para trabajar y desarrollar cualquier otro ámbito importante de tu vida.
Por que no es lo mismo dormir que descansar, en un tratamiento de psicología es indispensable revisar esta parte de la persona: el descanso y cómo lo consigue en su ritmo circadiano.
Hay situaciones relacionadas con el sueño que podemos trabajar en terapia y que son más comunes de lo que pensamos. Las que más me encuentro en consulta son:
No dudes en ponerte en contacto conmigo si tienes alguna duda o necesitas obtener más información acerca de algún tratamiento.