¡Hola! Me llamo Alba y me encanta que estés leyendo esto, porque eso significa que tienes interés en saber quién está detrás de esta página. Y es que siempre he pensado que es importante conocer a las personas para crear vínculos bonitos con ellas.
Por contarte un poco más sobre mí, vengo de un pueblo de Cuenca y empecé el Grado en Psicología en Valencia con mucha expectación porque la verdad es que no tenía mucha idea de lo que me iba a encontrar, pero algo me decía que mi lugar estaba ahí (spoiler: ya lo tengo comprobadísimo).
Al terminar la carrera me especialicé con un master en Psicología del Deporte y el Ejercicio porque me pareció muy interesante y novedoso el enfoque que tiene, y después amplié mi formación con el master en Psicología General Sanitaria y un diploma de experta en intervención en Trastornos de Conducta Alimentaria, que cursé a la vez.
En esta etapa estuve trabajando en todo el tiempo libre que tenía (que estudiar a veces no es barato), y siempre elegía trabajos donde estaba de cara al público. Me encantaba, aunque llegaba por la noche agotada a casa.
En 2023 me lancé otra vez con el estudio y me especialicé con otro master en intervención específica en Estrés y Ansiedad para completar mi formación.
Invertí la cuarentena del COVID en buscar trabajo, y en el mismo 2020 empecé a trabajar como psicóloga. En mis primeros años, compaginaba mis consultas de forma autónoma con las que impartía en varios centros especializados en distintos ámbitos, lo que me ha permitido estar en contacto con casos muy diferentes entre sí y muy enriquecedores para mí. Y desde entonces, ¡aquí sigo!
Ahora dedico mi tiempo libre fuera de lo que me implican las consultas a compartir momentos con mi gente y mi familia, llamo a mis abus todas las noches, me gusta entrenar mi fuerza en el gimnasio, y también invierto mi tiempo estando sola, leyendo (la novela negra me encanta), y sobretodo observando y cuidando mis plantas: me apasionan tanto que hasta me sé los nombres “raros” que tienen.
Me gustan mucho los animales, tengo una perra adoptada que se llama Lana a la que quiero con locura, y cuando veo peces nadar siempre me paro a observarlos embobada porque me relaja mucho. Antes tenía un acuario, pero viendo lo mal que están los animales en las tiendas decidí que yo no quería alimentar ese tipo de negocio, y ya no lo tengo en marcha.
También me enriquece mucho viajar, conocer otras culturas y probar su gastronomía. Nunca digo que no a probar algo que pinta rico (sobre todo si es arroz!), y en la cocina soy de las que piensan que si los ingredientes por separado están buenos, juntos también deberían estarlo. A veces me salen mezcladillos un poco raros, pero si no están buenos no los repito y ya está.
Pero si quieres saber algo sobre mí y mi forma de trabajar no dudes en escribirme, porque estaré encantada de recibir tu correo.
¡Un abrazo y hasta pronto, te espero!